NOTICIAS Y OPINIONES PERSONALES

Esta página web de opiniones personales abierta por mis hijos, es la única ventana abierta donde he podido expresar e intervenir directamente para dar mi visión de la actualidad de nuestro atletismo. Tomás Barris en la actualidad

LA SENSACIÓN PERSONAL DE SUPERAR UN RÉCORD

En nuestro deporte igual que en la mayoría de otros, el hecho de alcanzar un récord, no solo significa la conclusión de un trabajo bien realizado, sino que también comporta un activo muy importante para la mejora global de tu deporte, dado que siempre lleva aparejado el reto permanente para que otros lo superen.

En atletismo siempre tiene que prevalecer el desafío constante de saber, quien lanza más lejos, quien salta más de todos o quien corre más deprisa, porque una de las grandezas de nuestro deporte, radica precisamente en la superación constante del atleta, con lo cual quiero decir, que aún sin llegar a ser el primero, puedes igualmente ser un ganador, si logras superar tu propia marca personal, ya sea como récord de tu club, de tu autonomía o de tu propio país.

Una prueba de esta afirmación la podemos encontrar, si nos fijamos en las tablas de récords absolutos de España de las últimas décadas, donde veremos, que un alto porcentaje de atletas, en el momento de batir su récord, no fueron los vencedores de su prueba. Esta es la ventaja a mi entender, que tiene el récord sobre el título, donde puestos a escoger, siempre me inclinaría por la primera de estas dos opciones.

Hay que recordar que el baremo que define el potencial atlético de un país no lo propician los títulos por importantes que sean, sino por los rankings de marcas, entre las cuales siempre estará el récord.

DIFERENCIACIÓN DE LOS RÉCORDS SEGÚN LAS ÉPOCAS

PRIMERA ÉPOCA HASTA 1970

Puedo asegurar que para entrar en este apartado de definir o comparar los récords según la época en que estos fueron realizados, forzosamente uno tiene que hablar de sí mismo, por lo cual no ha sido fácil, encontrar las palabras adecuadas, para no herir la susceptibilidad de nadie, ni dejar atisbos de petulancia por mis comentarios.

Pero de alguna forma se tiene que empezar, para recordar pasajes de la dilatada historia atlética que tengo colgada en mi espalda, que sin duda me proporcionó una serie de vivencias que influyeron muy positivamente para ayudar entre otros, al progreso y al reconocimiento internacional del atletismo español.

Fue en la inolvidable etapa iniciada allá por los años 1930-40, cuando nuestro atletismo empezó su lenta pero segura ascensión, hasta llegar al año 1969, donde, se cerró con éxito un largo y difícil periodo de nuestra historia atlética, a la vez que nacía otro nuevo, que supo aprovechar positivamente un camino ya marcado por las anteriores generaciones.

SEGUNDA ÉPOCA HASTA 2007

Con la aparición de la primera pista de tartán en España, en el mes de junio de 1969 en Madrid, se puede decir que comenzó un nuevo referente y un nuevo punto de partida para nuestro atletismo, especialmente para corredores y saltadores, los cuales encontraron con el piso sintético de las nuevas pistas, el escenario ideal para enriquecer la tabla de récords españoles.

No así los lanzadores que tuvieron que seguir compitiendo en los tradicionales y antiguos círculos de lanzamiento de antaño, con una meritoria y constante superación, como queda reflejada igualmente, en la tabla de plusmarcas españolas.

Este relevo que también podría titularse como generacional, tuvo unos comienzos ciertamente brillantes escalando altas cotas en todos los rankings internacionales, pero con el paso del tiempo, que todo lo cambia y a veces también borra, fueron apareciendo progresivamente ciertos interrogantes con una amplia nebulosa que cubre muchas incógnitas, aún por descifrar, que pueden dañar seriamente la salud del deporte en general y del atletismo en particular, si no se encuentran las soluciones adecuadas por los máximos responsables del deporte mundial.

La organización de los grandes “meetings” internacionales, obligan en cierta manera a sus organizadores, a exigir el máximo esfuerzo del atleta para justificar el montaje de sus costosos festivales, donde el público que siempre llena sus estadios, acude ávido para contemplar un anunciado espectáculo de máxima competitividad, con la posible caída de una plusmarca, con lo cual el atleta tiene que competir siempre al límite de sus fuerzas, asumiendo el riesgo que puede entrañar para su salud, la reiteración de estas exhaustivas actuaciones con el paso de los años.

La aparición de las televisiones con su poder mediático, las liebres profesionales pagadas por los propios organizadores, los sponsors y patrocinadores, expectantes por el retorno de sus inversiones económicas, las sofisticadas pistas sintéticas de competición, como así mismo los incentivos, igualmente económicos, proporcionados por las propias federaciones, como la inevitable intervención de los “managers”, son los que hacen en su conjunto, que el atletismo actual tenga muchos puntos oscuros aún por descifrar.

EL FUTURO DE LOS RÉCORDS DEL MAÑANA

Todo dependerá de las decisiones de los grandes rectores del deporte internacional, si se deciden de una vez por todas, para erradicar esta lacra maligna que actualmente esta minando el deporte mundial, como es la farmacología aplicada al deporte, por gente que sin ningún tipo de escrúpulos, no repara en nada con tal de poder alcanzar sus objetivos personales.

Este preocupante tema lo tenemos que considerar, como la asignatura que aún tienen pendiente por aprobar, todas las instituciones mundiales, pero que podría tener una solución positiva, si se aplicaran sanciones ejemplares de por vida, tanto para unos como para otros. Sin embargo el problema radica, en saber quien le pondrá el cascabel al gato, cuando hay tantos intereses en juego.

Todos estos factores, que yo diría externos del auténtico atletismo, son los que propician que exista esta diferenciación entre el atletismo de antes con el de ahora, lo cual impide el poder realizar una valoración justa de los récords en sus diferentes épocas. No es lo mismo una plusmarca alcanzada hasta 1970, que otra alcanzada desde esta fecha, hasta el día de hoy.

Expuesto todo lo anterior, esto no quiere decir, que tanto antes como ahora, los atletas sean unos mejores que los otros, pues soy de convencidos de que tanto los unos como los otros, si se cambiasen a las diferentes épocas, los resultados serian más o menos los mismos. El ser humano siempre es el mismo. Lo que cambia son los factores casi siempre positivos, que nos va dejando el paso del tiempo, en todos los órdenes de la vida, entre los cuales el deporte no es ajeno a ellos.

ALGUNOS CONSEJOS PARA INTENTAR BATIR UN RÉCORD

Los récords nunca se preparan de una forma específica, ni en el día, ni en la hora, ni en el lugar. El punto culminante de todo el trabajo acumulado por el atleta a lo largo del periodo invernal, casi siempre aparece en el instante más inesperado. Es igual que sea en un gran “meeting” internacional, que en otros eventos con un cierto nivel de calidad.

La consecución de alcanzar una plusmarca, puede depender de muchos y diferentes factores, como pueden ser entre otros, el contacto continuo con atletas alto de nivel, la repetición de competiciones en diferentes ambientes y estadios, y sobre todo en el propio convencimiento de tus posibilidades.

Actualmente hay algunos entrenadores muy propensos a fijar día, fecha, hora e incluso el estadio, donde su atleta tiene que realizar su máximo esfuerzo para alcanzar el objetivo previsto sin importarles como, ni de que manera, sin darse cuenta además, de lo que realmente están haciendo, es meter más presión al atleta, del que habitualmente este tiene, cuando se enfrenta ante un reto de cierta categoría

Para sufrir ya tenemos el entrenamiento. Para disfrutar y recoger los frutos de nuestro trabajo, ya está la competición que es lo que todos siempre deseamos. Este es uno de los grandes secretos y el consejo que siempre yo daría, a un atleta antes de una prueba, dado que en este instante, el mejor entrenador es uno mismo.

Una plusmarca se puede batir tanto en el mes de mayo como en septiembre. No hay una época determinada. Solo el mantenimiento adecuado en la época competitiva, hacen posible que un atleta pueda mantener durante todo el periodo estival un nivel de forma de primer orden

Uno que fue protagonista en infinidad de “meetings” internacionales, con más de 200 participaciones, entre encuentros internacionales y festivales de alto nivel, llegó a rebajar en el periodo de un mes, hasta 7 récords absolutos de España, (desde el 6 de julio hasta el 5 agosto) ambos inclusive en 1957, codo a codo con los campeones olímpicos y plusmarquistas mundiales de la época, a lo largo y ancho de toda la geografía europea, y continuar con sus giras atléticas sin pasar absolutamente nada para su integridad física.

Y así año tras año, durante más de una década. Esta continuidad participando en los grandes eventos, me facilitaron el poder seguir rebajando mis propios récords españoles, hasta llegar a la cifra de 34 plusmarcas absolutas, reconocidos por la RFEA, realizadas siempre en competiciones al aire libre y pista de ceniza, que fueron consideradas como activos muy importantes, que sin duda marcaron toda una época, en la cual me enorgullece el haber sido uno de sus protagonistas.

INSTANTÁNEA DE MI PRIMER RÉCORD OFICIAL

Fotografía de mi primer récord absoluto de Cataluña, en el Estadio de Montjuic de Barcelona, el año 1950

Fue en este escenario donde alcancé por primera vez, mi primer récord oficial, en el transcurso de un intento especial, el día 22 de junio de 1950, ganando la prueba de los 1500 metros lisos, con un tiempo de 4,02”6, que representaba el récord absoluto de Cataluña, seguido por Ricardo Yebra, Gregorio Rojo y Manuel Macías, clasificados por este orden.

Este entrañable e inolvidable recuerdo de mi primer récord oficial, obtenido en los albores de mi trayectoria atlética, siempre estará grabado en mi memoria

Entrando ya de lleno en el apartado de las competiciones de alto nivel, en las cuales durante más de una década, tantas oportunidades tuve de batir récords españoles, sin duda me quedaría con el alcanzado en el Neckar Stadium de Stuttgart, el día 17 de mayo de1958, al llegar a una sola décima del ganador, Siegfried Valentín de Alemania Oriental, (plusmarquista mundial 2 años más tarde), al pararse el crono en 2,22”1, récord de España, por delante del plusmarquista mundial de los 1.500 metros, el checo Stanislav Jungwirth, entre otros destacados atletas internacionales.

UNA LLEGADA CON RÉCORD ESPAÑOL

Tomás Barris en el instante de batir el récord español de los 1.000 metros en el Neckarstadion de la ciudad alemana de Stuttgart, codo a codo con el plusmarquista mundial de la distancia, el aleman oriental S. Valentin (26) y el checo Jungwirth (11) también plusmarquista mundial de los 1.500 metros, el día 17 de mayo de 1.958.

La disputada llegada de los 1.000 metros del “meeting”
de Stuttgart, el día 17 de mayo de 1958.

Esta prueba de los 1.000 metros lisos, fue considerada en aquel año, como una de las más espectaculares y emotivas sobre esta distancia, dado que a falta de unos 200 metros para la llegada, todo el grupo de atletas continuaba compacto esperando la recta final, donde cualquiera de ellos podía ser el vencedor.

Es evidente que siempre que rebajas un récord, te llevas con él, un gratificante recuerdo con la satisfacción añadida, de ver como todo tu trabajo y entrega, han tenido su recompensa con el logro alcanzado. Pero siempre hay uno, que sobresale un poco por encima de todos los demás.

Personalmente este alcanzado en Stuttgart será, junto con el récord de Cataluña, alcanzado en mis inicios atléticos, como los más entrañables y emotivos de toda mi carrera atlética.

Este documento será mi aportación al Libro de los Récords, que editará en breve la Asociación Española de Estadísticos del Atletismo (AEEA).

Enero de 2008